
MEJORANDO MI AUTOESTIMA MC&MSP ROSALÍ REYES GUTIÉRREZ SNTSA37 6 julio 2026

Démosle continuidad a este tema tan importante como lo es la autoestima, el impacto que tiene al tener conciencia de cual la situación actual con respecto a que tanto me valoro, me respeto, me acepto, me quiero, me procuro, me cuido, etc. Sin esperar que alguien eterno lo haga por mí.
¿Qué tal te fue con el poder de tu sonrisa? ¿te atreviste a sonreír para ti? ¿has tomado conciencia de lo importante y benéfico que es que sonrías?
En esta ocasión te compartiré algunos puntos que te pueden ser de gran utilidad si los aplicas en tu día a día con la intensión de mejorar y fortalecer tu autoestima de manera constante y progresiva.
- Deja de AUTODESTRUIRTE. Virtudes vs defectos. No somos perfectos, la intención no es serlo.
Si es bien sabido todos tenemos muchas virtudes, potencial y talento, sin embargo, existen también áreas de oportunidad que debemos trabajar de manera constante y con mucha compasión ya que es muy común ser los peores jueces con nosotros mismos. En este viaje llamado vida se trata de ser felices, no perfectos.
- Empieza a pensar en positivo. El” no puedo” por “voy a intentarlo”, “voy a tener éxito” “me va a ir bien”.
Todo empieza en tus pensamientos, hay una conexión directa entre lo que piensas y lo que sientes, de estos dos surge lo que dices y posteriormente lo que haces. Es una cadena donde el origen esta en tus pensamientos y el resultado es como te comportas. El pensamiento positivo, sin perder la realidad de vista, es un excelente comienzo para ver cambios en tu comportamiento, empieza por lo que piensas de ti mismo(a).
- Ponte metas realistas. Si fracasamos, aprendamos de ello sin
culparnos de nuestros errores.
Un punto clave para ver crecimiento personal es tener objetivos claros y sobre todo realistas y alcanzables. El saber que es lo que queremos y hacia donde
vamos nos da mayor certeza de poder lograrlo y si por alguna situación no se pudiera realizar, tenemos la posibilidad de probar diferentes estrategias y redireccionar la energía hasta conseguirlo.
- No te compares. Céntrate en ti. En tu vida.
El enfoque y toda tu energía la debes dirigir hacia ti, entender que las expectativas que debes cumplir son las personales y no las ajenas. Quizá esto sea totalmente nuevo, sin embargo, es necesario que te concentres en ti y dejar que los demás en segundo lugar.

- Acéptate y perdónate.
- Escribe todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te dejes nada.
- Léela con atención y valora lo que puedes mejorar.
- Despídete de esa carta y pártela en mil pedazos.
- A partir de ese momento empieza de cero, con todo lo que has aprendido, pero dejando atrás la culpabilidad.
Aún estás a tiempo de hacer borrón y cuenta nueva.
Este ejercicio de aceptación y perdón tiene un impacto positivo sobre todo para soltar ese peso emocional que llevas cargando desde hace tanto tiempo, el que en muchas ocasiones te ha hecho sentir agotado(a) y por el que llegaste a pensar que nada tenia sentido. Si lo haces con conciencia y sin guardarte nada será muy liberador. Podrás experimentar una sensación de descanso que tanta falta te hace.
- Haz críticas constructivas acerca de ti mismo. Todo lo que te digas sirva para mejorar, no para estancarse y culpabilizarte.
Es importante ser honesto con uno mismo y no dejar de lado ser compasivo cuando se trata de reconocer áreas de mejora sin descalificarse. Enfócate en conductas que puedes cambiar. Una estructura constructiva en la autocrítica es: “reconozco, entiendo y me comprometo”. Lo que se busca es tu crecimiento personal, no que te culpes.
- Trátate con cariño y respeto, siempre. Eres lo mejor que te ha
pasado, así que demuéstratelo. Tienes derecho a ser feliz. Y a hacer feliz a los demás contagiándoles tu optimismo.
Reconoce tu propio valor, acepta que puedes cometer errores sin juzgarte con dureza y hablarte con la misma comprensión que tendrías con alguien que quieres. Implica cuidar tu bienestar, físico, emocional y mental, establecer límites saludables, celebrar tus logros y aprender de tus propias experiencias. Al tratarte con respeto, fortaleces tu autoestima, desarrollas confianza en ti mismo(a) y puedes relacionarte con los demás desde un lugar más sano y equilibrado.
- Regálate tiempo. Haz actividades que te hagan feliz. Es la mejor manera de encontrarse con uno mismo y desarrollar tus habilidades sin prisa,
pero sin pausa.
Es importante que descanses sin sentir culpa. El tiempo que necesitas para escucharte, para respirar con calma, para recordar que tu bienestar es importante. Regálate tiempo para aprender, para equivocarte y volver a empezar. Cada paso, incluso los más difíciles, forman parte de tu crecimiento personal. Regálate tiempo para disfrutar de los pequeños momentos, una conversación sincera, un amanecer, una taza de té o una sonrisa inesperada. Regálate tiempo para sanar las heridas que aún duelen y para agradecer todo lo que has superado. Cuando te regalas tiempo, te estas regalando paciencia, amor propio y oportunidad de vivir con mayor plenitud. Haz una pausa, el tiempo que te dedicas nunca es tiempo perdido.
- Supera tus lastres. Hay personas que viven arrastrando mochilas llenas de peso: trabajos que no les satisfacen, relaciones que no les aportan nada, hábitos que no les gustan, TRADICIONES, LEALTADES… ¡PON LÍMITES!
Todos cargamos experiencias, miedos y creencias que, en algún momento, nos protegieron. Sin embargo, cuando esas cargas ya no nos permiten avanzar, es momento de reconocerlas y decidir que hacer con ellas. Superar tus lastres no significa olvidar el pasado, sino aprender de él sin permitir que defina tu presente ni limite tu futuro. Deja atrás la culpa que no construye, el miedo que
te paraliza y las palabras que un día te hicieron dudar de tu valor. Conserva las lecciones, pero suelta el peso. Cada paso que das con mayor libertad te acerca a a persona que quieres ser. No eres la suma de tus heridas, sin la fuerza con la que has decidido salir adelante. Puedes avanzar mas ligero, tu futuro necesita menos carga y más confianza en todo lo que eres capaz de lograr.
- Cada noche antes de acostarte… Piensa en las cosas buenas que te ha traído el día, los retos superados,
los errores que hemos cometido y cómo podemos mejorar.
Agradece cada logro, por pequeño que parezca, cada sonrisa compartida, cada aprendizaje, cada oportunidad y cada momento de paz. Cuando entrenas tu mente para reconocer lo positivo, fortaleces la gratitud, reduces el peso de las preocupaciones y te preparas para recibir un nuevo día con esperanza. Cada noche elige descansar con un corazón agradecido y una mente en paz. Mañana será una nueva oportunidad para seguir construyendo una vida plena.
No esperes a convertirte en la persona que sueñas para empezar a quererte. Quiérete mientras construyes esa mejor versión de ti.
Con los puntos anteriores puedes comenzar a descubrir que eres suficiente tal como eres y dejará de buscar afuera lo que siempre ha vivido dentro de ti.
Recuerda siempre que la relación más importante de toda tu vida es la que tienes contigo mismo. Cuídala, fortalécela y haz de ella el lugar más seguro al que siempre puedas volver.